domingo, 4 de marzo de 2012

No se llama Amor cuando no es cosa de dos.


Estas edades son muy malas, hay que reconocerlo. Hay muchos tipos de momentos, pero nuestra vida durante nuestra adolescencia va resumida en un viaje de Montaña Rusa, desde el punto más álgido de felicidad hasta el más recóndito punto de tristeza. Todo ocurre en una fracción de segundo. Durante esa fracción de segundo eres capaz de llorar, tienes la necesidad de desahogarte y gritar, puedes esbozar una ligera sonrisa o puedes ir contagiando tu felicidad por cada esquina que dobles. Hoy escribo esto con un cartel en la cara. Muestro una falsa apariencia que me ayuda a seguir día tras día con pequeñas motivaciones y destellos de razones por las que merece siempre la pena vivir. Pero es obvio que cuando más feliz parece que estás, es realmente cuando tu interior pide a gritos un gesto como un inesperado abrazo, una interrumpida conversación por un beso o una mirada de compasión. Cada día caemos. Y al día siguiente volvemos a caer. Todos los días nos enamoramos, pero hay amores que dicen que nunca mueren, personas que llegan, marcan tu corazón y se van. No se llama Amor cuando no es cosa de dos. Miénteme y dime que hoy no has pensado durante 30 minutos al menos en todo el día en una persona especial. Te veo sonreír, sé que no me equivoco y no hay nadie serio a través de la pantalla. Y quizás ataques de celo, deseo continuo por estar en este momento a su lado o larga espera hasta que te vuelva a hablar por el chat; lo hemos vivido todos. Esto me sirve como desahogo y lastimosamente no sé cómo me estoy expresando, pero funciona. Noventa minutos no puede durar el amor, por eso te pido que juegues conmigo la prórroga, que te atrevas a hacer lo que siempre realmente has querido hacer. Sé que hubo alguien en el pasado, y aún piensas en él, pero piensa en que al amanecer, yo te estaré esperando y que te daré lo que aún nadie te ha dado. Fueron tantas las noches en las que esperé algo tuyo, que imagino tu olor, tu piel sobre mi piel y a ti va dedicada esta humilde confesión. Me vuelves loco. Pero ya sabéis, estas edades son muy malas...


Nacho Liaño

13 comentarios:

  1. Pffff... ¡IMPRESIONANTE!

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  2. No sabia que escribias bastante bien pero no tantoo..increible! Mis enorabuenas :D

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  3. Intento expresarme como puedo... ¡Muchas gracias!

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  5. Soy Oli, pues si la verdad que estas que te sales llevan toda la razón, vaya vaya que al final se nos hace periodista, aunque igual del Corazón jajajaja

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  6. Oli si es que me tienes que llevar a una Fiesta de esas de Cádiz para dejarme de estas tonterías jajaja ¡qué grande!

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  7. cpuesto es gracias a mi no?jajaja no,en serio,gracias a ti porque no me canso de leerlo:)
    ya sabes quien soy,una sevillana que no se arrepiente de haberte conocido

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  8. uiui con que esto* jeje

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  9. Jajaja así es, gracias a ti. Sabes que pienso lo mismo de ti.

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