miércoles, 11 de abril de 2012

El Fútbol no se ve con los ojos, se siente con el corazón

David, joven cordobés de 31 años, es un seguidor más del club de su ciudad, el Córdoba CF. Cada Domingo se dirige a 'El Arcángel', su estadio, para ver el partido que corresponda en la Liga Adelante... o éso dice. Y es que David es un aficionado invidente. Esa incapacidad no le supone ninguna desventaja, puesto que con ayuda de un periodista de la Radio cordobesa, acude a cada partido como un hincha del Córdoba más. Pero él anima como el que nadie... el ambiente le engrandece, y aunque admite que haya momentos de tensión e incertidumbre al no saber qué ocurre cuando dispara a puerta un jugador del equipo cordobés, celebra los goles como si estuviese en el patio de su casa. Las faltas y los penaltys los reclama antes de que el jugador llege al suelo, y enjuicia las decisiones arbitrales como un seguidor que defiende su escudo. ¿El Himno? como el Padrenuestro. David es otro de los miles de ejemplos a seguir en los que debemos fijarnos para valorar lo que tenemos y el propio cordobés nos demuestra cómo "el fútbol no se ve con los ojos, se siente con el corazón".

No hay comentarios:

Publicar un comentario