jueves, 12 de abril de 2012

Nunca dejes de soñar.

[Estas palabras pertenecen a una amiga cuya identidad deseó que no fuese revelada.]

Hay veces que me pongo a pensar, medio dormida en la cama, bajo las sábanas y resguardada de los sentimientos más oscuros... De repente, me acuerdo de su cara, una cara de felicidad, con la frente arrugada, los ojos cansados de trabajar para que a su familia no le faltase de nada, con sus pelos canosos del paso del tiempo. Recuerdo momentos inolvidables que pasé junto a él, su mano rozando la mía al pasear por la orilla de la playa con el aire húmedo de las olas y el olor de la espuma del mar, sus exagerados gestos cuando contaba sus batallitas, sus besos cada vez que me despedía de él...
Ahora que no estás a mi lado, sé que el tiempo que tuvimos fue demasiado poco y he aprendido de mis errores, por eso, a esa a la que llamas tu mujer, la cuidaré con el mismo esfuerzo que lo hiciste tú, y la querré para siempre, como la quisiste tú. Por ello te digo Abuelo, que donde quiera que estés, no te preocupes... que yo la cuidaré.

2 comentarios:

  1. Precioso, pelos de punta. Enhorabuena por el blog.

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  2. Muchas gracias. Me alegro muchísimo de que te guste...

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