martes, 28 de agosto de 2012

Siempre estaré contigo... aquí.

Me encanta el cine. No lo puedo evitar. Considero el séptimo arte como uno de los inventos más revolucionarios en el panorama mundial. Y es que no sólo puedes escuchar cine, ver cine, oler cine... cuando entras en una sala para tropezar varias veces con los escalones que te llevan hasta tu fila designada, o simplemente en el salón de tu casa te dispones a encender la televisión y visualizar una película es algo maravilloso. Puedes sentir cine. Así pues, como todo el mundo, tengo cierta debilidad por ciertos actores, actrices así como por directores y otras personas que aportan diferentes trabajos con el objetivo de hacer una buena película. El principal motivo por el que hoy os hablo de mi afición por el cine es una escena concreta de una película maravillosa: 'John Q'. Denzel Washington, el protagonista, hace todo lo posible para salvar la vida de su hijo, el cual necesita un trasplante de corazón. El papel que adquiere Denzel es muy complicado, pero el quincuagenario actor estadounidense lo borda en todas y cada una de sus respectivas apariciones. Es sin duda alguna uno de mis actores favoritos. A continuación os ofrezco la escena antes citada; estoy seguro de que no va a dejar indiferente a nadie la profesionalidad, el trabajo y la entrega de Denzel Washington. Tenéis que ver John Q.



Frase de la película:
"No pienso enterrar a mi hijo... ¡mi hijo me enterrará a mí!"

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