martes, 6 de noviembre de 2012

Volver a empezar.

Todos los derechos de este artículo quedan expresamente dirigidos al diario deportivo que lo expone, Marca. La noticia verdadera puedes verla haciendo click aquí ¡Espero que os guste!


LA HISTORIA DE GONZALO BLANCO

Volver a empezar

  • Gonzalo Blanco deja el fútbol en su lucha por derrotar a dos tumores cerebrales

  • Formaba parte de la cantera del Atlético

DAVID G. MEDINA. MADRID 23/10/12 - 10:53.
Su historia, contada en estas mismas páginas, caló en mucha gente. Portero, canterano del Atlético, con un futuro prometedor y que ya había entrenado con el primer equipo, se vio de golpe luchando por sobrevivir. Dos tumores cerebrales le tuvieron encerrado en un hospital durante ocho largos meses. Era diciembre de 2009, pero Gonzalo Blanco, que así se llama el héroe, derrotó la primera embestida de la enfermedad y, hace justo un año, se ejercitaba en el Cerro del Espino en el mismo campo que el Atlético B. A unos metros hacía lo propio el primer equipo.
"Me di cuenta de que no podía llegar al nivel óptimo"
Su vida ha dado otro giro 365 días después. Este, cierto es, no tan trascendental. Gonzalo ha decidido dejar el fútbol. Su cuerpo, todavía en fase de recuperación, no le permitía competir al altísimo nivel que exige el deporte de élite: "Antes del verano me vi en la tesitura de que sabía que ahora no podía llegar a mi nivel óptimo. Necesitaba mucho tiempo para regresar, pero tengo 21 años y era el momento de tomar una decisión. Así que me decidí por estudiar", comenta Gonzalo, con una madurez asombrosa para su juventud. La vida, en forma de enfermedades, le hizo madurar a pasos agigantados.
"El fútbol lo he apartado un poco. No me planteo volver ahora. Es difícil, aunque no se puede decir que sea imposible. Ahora han cambiado mis prioridades y estudiar es la principal". De ser su pasión, y su más que probable modo de ganarse la vida, ha pasado a ni siquiera practicarlo. Sus amigos tienen un equipo de fútbol sala y él, pese a intentarlo, no juega con ellos. No puede hacerlo. Suelta un lamento, quizá sabiendo que el tren no volverá a pasar, pero tiene claro que sus objetivos, en estos momentos, pasan por otros derroteros muy diferentes a los anteriores.
"Han cambiado mis prioridades y la principal es estudiar"
La enfermedad le hizo perder dos cursos. Meses de ingreso en hospitales, operaciones, malestar... Gonzalo veía como sus amigos avanzaban en los estudios y él, no precisamente por dejadez, se quedaba atrás. Ahora está recuperando el terreno y se ha apuntado a un módulo de finanzas, un ciclo formativo de grado superior en la Universidad Europea de Madrid. En su camino está estudiar márketing orientado a las empresas deportivas... Quién sabe si algún día trabajará en el Atlético.

Más tiempo libre
"Mi nueva vida no ha cambiado mucho, es cierto. Lo único es que ahora dispongo de mucho más tiempo libre. Antes ocupaba las mañanas o las tardes en ir a entrenarme al Cerro. También lo he notado en verano. En julio, cuando todos tus amigos están de vacaciones, es cuando empiezas la pretemporada. En mi nueva vida ya no pasa y me puedo ir con ellos". Tiempo libre que Gonzalo aprovecha para formarse y para seguir superando todos los obstáculos que la vida le ha presentado. En 21 años los ha saltado ya de todos los colores.
"Gil Marín sigue preocupándose por mí"
La vida que ha llevado Gonzalo estos últimos años le hace ser agradecido con la gente que le apoya. Lo es con Amorrortu, anterior director de la cantera del Atlético, que se volcó con él cuando la enfermedad se cruzó en su camino. Pero si por alguien siente especial devoción es por Miguel Ángel Gil Marín.
El consejero delegado de la entidad ha sido uno de sus grandes apoyos dentro del club: "Miguel Ángel se portó genial conmigo y mi familia. Nos regaló entradas para la final de la Copa del Rey, y cuando me hago revisiones siempre me manda mensajes para ver cómo sigo. Yo se lo agradezco, pero también lo hace mi familia", comenta Gonzalo, que también se acuerda de Diego, que fue su preparador de porteros en la cantera rojiblanca, Carlos Cascallana y la gente que trabaja con la cantera, que nunca han dejado de darle ánimos y apoyarle para superar la enfermedad.
Gonzalo recuerda agradecido lo bien que se portó Amorrortu con él cuando ocurrió todo. El entonces director del fútbol base se volcó en su recuperación desde que se le detectaron los tumores que está superando.

1 comentario: