lunes, 31 de diciembre de 2012

Cuando la fe es capaz de mover montañas.

Hola a todos una vez más, inspiradores de palabras. Me gustaría presentaros, si tenéis un poco de tiempo, a una persona que he conocido a través de la red social Twitter. Su nombre es Jon Pascua Ibarrola y es entrenador de porteros de fútbol de un equipo Sudafricano llamado Sundowns. Fue allá por el verano de 2010 cuando decidió cambiar de aires (era el entrenador de porteros del Athletic Club de Bilbao) y dejarlo todo en su pueblo para comenzar una nueva aventura. A través de su página web, Jon asegura que está siendo una de las experiencias más interesantes y apasionantes de su vida, tanto en el aspecto deportivo como en el plano personal. El país, su gente, su cultura... ¿que por qué está él aquí? Tiene muchas cosas que contar, y tenemos el privilegio, porque es un privilegio, de que quiera compartirlas con nosotros públicamente. Desinteresadamente os acerco a la figura de este hombre cuya labor es encomiable, sus ganas de trabajar envidiables y una pasión por su trabajo indudable. Una vez visitada su web personal, la cual podéis visitar pinchando en el nombre completo que os ofrecí antes, he visto que hay mucha inspiración entre palabras en muchas de las historias que va actualizando él mismo cuando tiene algo de tiempo libre. Sin dudarlo un momento, a través del mismo medio por el cual he tenido la suerte de conocerlo me he tomado la libertad de ponerme en contacto con él...
Bueno, ya basta por mi parte. Iré añadiendo cosas del entrenador de porteros del Sundowns a medida que las vaya considerando oportunas... espero que disfrutéis. ¡Estoy seguro de que os encantarán!
Aquí va la primera: 'Cuando la fe es capaz de mover montañas.'

Los textos que os ofrezco a continuación pertenecen íntegramente a la página www.jonpascua.com y a su autor. 

Cuando la fe es capaz de mover montañas (Primera parte)




Sucedió el sábado 23 de octubre de 2010. Nos enfrentábamos en partido de octavos de final de la Telekom Cup frente a Platinum Stars en la ciudad de Rustenburgo. En aquel entonces Calvin Marlin era nuestro portero titular.

Sucedió el sábado 23 de octubre de 2010. Nos enfrentábamos en partido de octavos de final de la Telekom Cup frente a Platinum Stars en la ciudad de Rustenburgo. En aquel entonces Calvin Marlin era nuestro portero titular, Brian Baloyi ocupaba el banquillo y Wayne Sandilands ni si quiera formaba parte de las convocatorias, era nuestro tercer portero.Como el partido era de copa el entrenador decidió dar descanso a Calvin y que fueran Brian y Wayne los que viajaran con el equipo para la disputa del encuentro. Durante la semana estuvimos hablando de quién ocuparía la portería en el once inicial. Hay veces que en el fútbol los “roles”, se tienen en consideración más que otros aspectos y ésta, fue una de esas ocasiones. La balanza se decantó a favor de la experiencia.

El veterano portero de 37 años de Sundowns, se hizo con la titularidad. Brian Baloyi es uno de los porteros con mas renombre aquí en Sudáfrica, internacional con Bafana Bafana en más de 30 ocasiones y con 19 años como profesional repartidos en los dos grandes clubs de Sudáfrica, Kaizer Chiefs y Mamelodi Sundowns, es toda una institución dentro del club y en toda la nación. La balanza se decantó a favor de la experiencia.

Wayne aceptó de buen grado la decisión, como lo hacía siempre cuando no iba ni si quiera convocado. Ni una mala palabra, ni un mal gesto, ni una mala cara. El día del partido, tras finalizar el calentamiento de Brian Baloyi, mientras nos dirigíamos hacia los vestuarios le dije:

- Mira Wayne, podría contarte mil un una batallas de porque no vas a jugar hoy, pero tu eres inteligente y lo sabes. Hay veces que los “roles” pesan más que el estado de forma en esto del fútbol. Tan solo quiero decirte que sigas trabajando como lo estas haciendo. No voy a pedirte más, porque es difícil dar más de lo que me estas dando, pero te pido que no bajes los brazos y que continúes como hasta ahora. Y mira, esto tiene una cosa positiva.

- ¿Cuál entrenador? Me contesto extrañado.

- Pues que sabes que eres el último de la fila, que no puedes ir más abajo, que a partir de aquí, el viaje solo puede ser en una dirección, hacia arriba. Eso, es lo positivo, lo único positivo de tu situación.

La contestación que recibí es la más extraña que he oído de boca de un portero profesional en una situación similar a la suya.

- No te preocupes por mi entrenador. Yo soy feliz, me encuentro con fuerzas y no voy a bajar los brazos. Yo se que “Dios” tiene un plan para mí y lo estoy esperando. Tan sólo debo de tener paciencia.

Me dejó sin palabras, ¿Qué puede uno comentar ante semejante contestación? La verdad es que fue algo sobre lo que estuve reflexionando durante muchos días. Recuerdo que ganamos aquel partido así que volvimos a jugar la siguiente ronda, la de cuartos, el domingo 7 de noviembre. Fue en Pietermariztburg, frente al Maritzburg United. Volvió a jugar Brian y caímos eliminados. A pesar de que su estado de forma no era superior al de Wayne Sandilands, sus actuaciones en ambos partidos fueron correctas y compitió a muy buen nivel. De ninguna manera fue el responsable de nuestra eliminación copera.

Durante la semana siguiente al partido de copa Calvín Marlin cayó lesionado durante un entrenamiento. Venía arrastrando unos problemas de pubis desde la temporada pasada, la anterior a la de mi llegada y al final se produjo la lesión. De nuevo, había que tomar una decisión pero esa, ya es otra historia.

Miércoles 18 de abril de 2012, Johannesburgo (Sudáfrica)


Fue un jueves, un 11 de noviembre de 2010 cuando todo dio un giro. Habían pasado ya casi tres semanas desde nuestra conversación. Esta vez el elegido fue Wayne, recuerdo que aquel día en el vestuario.

Cuando la fe es capaz de mover montañas (Segunda parte)


Para poner el contexto esta segunda parte de la nota sería aconsejable que leyeráis la primera. Aquí tenéis en enlace http://www.jonpascua.com/es/blog/cuando-capaz-mover-montanas-primera-parte/571.htm

Fue un jueves, un 11 de noviembre de 2010 cuando todo dio un giro. Habían pasado ya casi tres semanas desde nuestra conversación. Esta vez el elegido fue Wayne, recuerdo que aquel día en el vestuario, antes de salir a calentar le dije:

- Mira Wayne, yo ya no se si creo en Dios o no creo, creo en el trato honesto e íntegro hacia las personas, esa, es mi religión. Pero hoy es un gran día para mí, hoy podré comprobar si “Dios” existe. Si él esta aquí, tiene que ser justo contigo, deberías de tener una gran actuación y deberíamos de ganar el partido, cosa que te ayudaría  a mantener la titularidad. Tras este comentario, salimos a realizar el calentamiento.

Tras abandonar el túnel de vestuarios y comenzar a trotar por el terreno de juego le dije:

- Hoy hace un día perfecto para jugar, la temperatura es agradable, no hay viento y el césped esta sensacional. A lo que él me contesto:

- Con la ayuda de Dios, cualquier día es bueno para jugar entrenador.

Mamelodi Sundowns 2 – Free State 0. Ese fue el resultado. Wayne Sandilands cuajó una más que brillante actuación. Creo recordar además que se llevo el premio de “Man of the match”. Justo al entrar al vestuario, alguien me tocó la espalda, me giré y vi que era Wayne, iba a felicitarle cuando me dijo:

- Ves Coach, “Dios existe”.