sábado, 26 de enero de 2013

Un sueño hecho realidad.

El 24 de enero quedará en mis pensamientos (y aquí lo comparto para recordarlo con todo detalle) como uno de los mejores días de mi vida. Se preveía un día más, una jornada normal y monótona... aunque amaneciese con la misma frase que acostumbro a twittear cada mañana: '¿Y si hoy fuera el día?' pero no era así. Esa noche jugaba el Real Betis contra el Atlético de Madrid en la vuelta de los cuartos de final de la Copa de su majestad el Rey, y tenía la oportunidad de tener cerca a los jugadores. En plena época de exámenes en la cual me puedo permitir un pequeño descanso entre ellos se me ocurrió la feliz idea de despedir al Atlético de Madrid, mi equipo, en la estación de Santa Justa. Era complicado dado que seguramente la expedición del conjunto colchonero iría a toda bala para llegar lo antes posible a Madrid y efectuar el entrenamiento que tendría lugar al día siguiente por la mañana en 'El Cerro del Espino', su ciudad deportiva. Sin embargo, me armé de valor (qué me gusta montarme mis batallitas léxicas) y con dos amigos míos me dirigí hacia la estación antes mencionada. Justo antes de llegar, nos cruzamos con dos jóvenes colchoneras (a juzgar por sus bufandas) que iban en sentido contrario. Les pregunté. Quizás los jugadores ya habrían salido y nuestros esfuerzos por verlos eran en vano. Nos dijeron que ya ellas mismas se habían encargado de ver cómo no había ningún tren previsto hacia Madrid esa noche, por lo tanto descartaba la opción de que el Atlético se fuera la misma noche hacia la capital de España. Además, nos facilitaron la información de que seguramente el club del Manzanares se hospedara en un hotel próximo a la estación de tren, justo al lado de donde manteníamos conversación la joven y yo. Nos dijo que normalmente el equipo se quedaba en ese hotel cuando viajaba hacia sus partidos sevillanos. Ese dato que no falte para futuras experiencias. Entonces vimos como en el hotel había una especie de valla y un guardia pero el hotel no tenía apenas gente a su alrededor, aunque ya sólo el hecho de la mera presencia de algunos individuos daba a entender que algo iba a pasar allí en un corto espacio de tiempo. Esperamos allí unos minutos y de repente salió Antoñito Ruiz (periodista del Atlético de Madrid que viaja con la expedición rojiblanca casi todos los partidos, por no decir todos). Lo reconocí al instante gracias a que sigo la actualidad deportiva del equipo y todas las personas que trabajan en la misma. Allí se iba a quedar el Atlético, la presencia de Antoñito Ruiz lo verificaba. Y de repente llegó, tras coger una rotonda que dibujaba un arco rojiblanco a medida que la sobrepasaba, el mejor autobús del mundo. Un autobús rojo pasión, rojo colchonero se iba acercando a la puerta del hotel... el autobús del Club Atlético de Madrid S.A.D.
El autocar se colocó justo delante de nosotros y se abrieron las puertas... tras ellas empezaron a bajar todos los jugadores del equipo y entre la emoción y el sentimiento de incredulidad pude hacerme alguna que otra foto con 'el que iba pillando'. Intenté la primera con el capitán Gabi, pero no fue posible, fallo de la cámara. Sí me la pude hacer con el Cata Díaz, con Diego Godín, con el gran delantero Adrián y uno de mis ídolos, el turco Arda Turan. Domingo Cisma se quedó rezagado respecto al grupo que ya se adentraba en los dominios del hotel para cenar y descansar, amablemente hablamos con él e inmortalizamos también el momento. Fue grandioso, vi a Thibaut Courtois, Mario Suárez, Raúl García, Manquillo, Filipe Luis... pero era complicado cogerlos a todos, salían disparados del bus al hotel y... ni rastro del 'Cholo' o del 'Mono' Burgos. Y allí estuvimos... un ratito. Justo después de gritarle al Cebolla y que éste levantara la mano entrando en el hotel nos quedamos pensando una buena idea, la mejor que hemos tenido desde que ha comenzado el año. ¿Por qué no entrar? Antes siquiera de preguntárnoslo a nosotros mismos lo hicimos, entramos. Vimos a Emre que hablaba con un amigo en turco y le esperamos, nos echamos la foto y volvió a aparecer Cisma. -¡Hasta la cocina os vais a meter eh!- dijo el defensa ex-jugador del Racing de Santander muy amablemente. Se agradece este tipo de actitud de los jugadores hacia su afición aunque no sean los más conocidos o los que más minutos disputen... siguen siendo jugadores del mejor equipo del mundo. Entonces vimos cómo Domingo se dirigía hacia su habitación y pulsaba la tecla 'E' del ascensor, unas 7 plantas y una planta 'E' había. Lo hicimos. Subimos a la planta 'E' y escuchamos algún que otro grito en las habitaciones... pero pronto divisamos un guardia de la planta que mantenía la seguridad de la misma, así como que todas las habitaciones tuvieran un completo orden. Se escuchó ¡Gol!, el Málaga acababa de marcarle al FC Barcelona empatando el partido (2-2) y nosotros lo escuchamos, cómo los jugadores se alegraban de que el equipo malacitano consiguiera el empate. Permanecimos en la planta un rato, hasta que, de repente, nos cogió el guardia... y nos invitó amablemente a que saliéramos del recinto. Bajamos y vimos cómo cerraron uno de los restaurantes tan sólo para el Atleti, estaban cenando. De forma temeraria volvimos a la planta al rato. Al abrirse las puertas del ascensor nos encontramos de frente con el enorme delantero Diego Costa. -Una foto, Diego. -le pedimos. Aceptó con una sonrisa al añadirle yo: 'Eres un cañón' y de repente vimos un grupo de los jugadores que quería coger el ascensor que nosotros mismos dejábamos, en el grupo estaban Raúl García, Arda Turan, Mario Suárez, el citado antes Diego Costa, Manquillo y alguno más... sólo Mario Suárez, Diego Costa y Manquillo posaron para la foto. Erróneamente, nombré a Domínguez confundiéndome con Mario Suárez. El pivote defensivo no se lo tomó con gracia, se adentró en el ascensor con el resto de sus compañeros y dijo en tono despectivo: 'Domínguez, dice.' Lo cual me ofendió y antes de que se cerrara el ascensor llegué a decirle: 'El carácter, en el campo.' No me lo podía creer un momento después, pero así fue. Medio minuto después se abre otro ascensor que hay justo al lado y salió de él José Luis Pérez Caminero, director deportivo del equipo de la Ribera del Manzanares. Me eché una foto con él. No lo podía creer, estaba con los jugadores en la concentración, topándome con algunos y echándome fotos con ellos por doquier... volvimos a bajar. Nos escondíamos, pero ¿qué ibamos a perder? subimos de nuevo y se abrió el ascensor de la derecha, lo vimos a él... imponente, enorme con una sonrisa en la cara. Era el 'Mono' Burgos. No me salía su nombre... ahora me repito todos los días 'Germán, Nacho, Germán.' Pero antes de que se fuese le agarré el brazo y le dije una foto 'Mono' y me dijo que volvería... sigo esperando (jajaja). Después nos volvieron a pillar de una forma un poco cómica y nos regañaron de forma más severa. Tuvimos que abandonar el hotel, nos echamos fotos y nos fuimos a casa, no sin antes tener un rifirafe con el chófer por un lío de pegatinas que prefiero no tener que comentar... Estar con los jugadores de tu equipo, poder hablar con ellos incluso y echarte fotos como si fuera tus amigos estando sólos con ellos fue sin duda alguna, un sueño hecho realidad.
¡Aupa Atleti!
Nacho Liaño
PD: Iba con mis amigos @Mariio_munoz y @JuanCastellano3 #muerteaLIEP

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