domingo, 2 de junio de 2013

4 años. Y los que quedan…

Sucedió un 24 de mayo, en los albores de Bartolomé Pérez, cuando con sones de la fundación el pie izquierdo de San Juan Bosco se abrió paso por la plaza donde se sitúa la famosa Iglesia de Nuestra Señora la O. El sueño de tantas y tantas almas que debajo de este paso cargaban, o por al lado del mismo dirigían, así como los fieles que allí se congregaron, pudieron presenciarlo. Fueron testigos del acto que tanto trabajo y tesón significó para la mejor cuadrilla de Rota. Y es que, señoras y señores, a las cosas me gusta llamarlas por su nombre, y cuanto antes sepáis de lo que os estoy hablando, mucho mejor. Fue en aquél suelo de piedra, cuando en una arriá cariñosa al ‘Moreno de Turín’...
Situación previa a la que iba a ser una tarde inolvidable de Gloria en la capilla y familia Salesiana.
El pequeño Pablo (sobrino del patero Enríquez),
batió el récord de precocidad costalera.

Esta fue sin duda, una de las imágenes del 24M.
...Algunos de los costaleros intrépidamente y con afán de visualizar algo por las rejillas del paso, miraban perplejos (algunos casi torcían al completo su cabeza debido al peso de su amor por las trabajaderas reflejado en un costal que les tapaba los ojos, con orgullo) y veían que el sueño se había hecho por fin realidad. Ya estábamos allí, lo habíamos conseguido. Y qué trabajito había costado… tras 3 años en los que no sólo hemos crecido como costaleros sino como salesianos, y, como decía Don Bosco, buenos cristianos y honrados ciudadanos, la recompensa estaba a una sola levantá de distancia.
Joselito tocó el llamador tres veces y, emocionado, se llevó dejar de nuevo por la magia flamenca que desprendían aquellas rosas rojas que decoraban el paso de nuestro formador docente. Poco a poco, siempre andando, pero sin prisas… nos colocamos justo delante de lo que significaba un pequeño paso para los Salesianos, pero un gran paso para la Cuadrilla de San Juan Bosco, el ‘Komando JB’. Sin dejar de quitar el momento de Gloria a quien es nuestra Reina, Madre y Señora, María Auxiliadora, verdadera  protagonista de su día y Auxilio de todos los cristianos.
No te olvidamos.
Meses antes, concretamente allá por octubre Las Reliquias de Don Bosco habían permanecido en ese mismo lugar, y ese recuerdo imborrable que aún figura en nuestras memorias decidí evocarlo personalmente y hacer una mención especial a tan insólito acto. Una vez, en cuatro años, me pronuncié debajo de ese paso, rompí todo protocolo y consigo aquél silencio sepulcral acallado por las marchas que sin final precoz anunciaban entre jolgorios y algarabía que el Maestro Don Bosco había conquistado la Plaza Bartolomé Pérez. Una sola vez, la única en la que encontré un verdadero y significativo motivo para hacerlo, dije unas palabras que quedarán en la memoria de todos los integrantes de esta cuadrilla:
Danié. – Le dije a la mejor voz debajo del paso que podáis imaginar. – Dime Nacho, hijo. – Me contestó. – Voy a decir una cosa, una sola cosa en 4 años que llevo desde que un bendito día decidí ponerme un costal para pasear a San Juan Bosco. No olvidéis nunca ser felices. Así nos lo inculcó el que llevamos al cielo en cada levantá. Hace muy pocos meses eran sus reliquias las que estaban en este precioso momento, en este preciso lugar y él es lo único que importa. El único protagonista.


Justo al sonar la última palabra la música rompió como si estuviese en completa sincronización y entre vítores y emoción proseguimos nuestro camino. No pudimos evitar, sin embargo, a medida que íbamos dejando 'la O' para seguir por derredor del Castillo de Luna, todos aquellos que de alguna forma u otra colaborábamos con nuestro granito de arena en aquella Familia, recordar la de años que hemos pasado juntos y las anécdotas vividas, los momentos buenos y malos, que perduran toda una vida. Reza así:


Cuántos costales forjados con pasión,
Cuántas fajas apretadas con ternura,
Cuántas lágrimas brotadas de la emoción,
Cuántos abrazos unidos con locura.

Tantos Domingos en ayunas,
Tantos ‘Vámonos’, siempre de frente,
Tantas ilusiones nacidas desde la cuna,
Tantas personas son las que lo sienten.

Son treinta y tres almas, San Juan Bosco,
Son compromiso, son humildad, son ilusión,
Son cristianos, viviendo la Fe a su modo,
Son treinta y tres almas, un corazón.

A la mano del capataz, costalero, a la verita mía
Tú que vas de izquierdo en izquierdo, marcando mi poesía
Va San Juan Bosco, con la visión de sus contraguías
Un año que se hace largo, en las Glorias de María.

Por esos discursos que emocionan
Antes de una salida espectacular
Por esos sueños de 24 de mayo
Difíciles de despertar
Por esos ¡Viva Don Bosco!
Imposibles de olvidar
Por esas treinta y tres almas
Que consiguieron sin cesar
Que Don Bosco en Rota Cofrade
Fuera un tema más del que hablar

Y una vida de Esperanza,
Para llevarte sobre mi costal,
Porque 4 años no son nada,
Por lo que aún está por llegar.

Nunca dejéis de sonreír.
¡Viva Don Bosco!
4 años. Y los que quedan…
Nacho Liaño


OÍDO: Se va el Don Bosco... hasta el año que viene.
Documentación vía: ‘El Costal De Jesús’

No hay comentarios:

Publicar un comentario