domingo, 22 de septiembre de 2013

Sólo muere quien se olvida.

Y para mí, es complicado, una vez empezada la Liga, ver que en el elenco tan maravilloso de entrenadores con el que cuenta la Liga Española nos falta uno. Ha pasado ya más de un año de su fallecimiento, pero Santander y Gijón, entre muchas otras ciudades y muchísimas otras personas, no le olvidan. Manolo Preciado. Humilde, trabajador, honesto, son las cualidades que destacan las personas que lo conocieron. Para él el trabajo siempre fue más necesario que el propio talento, y en éste Espacio Reservado queda reflejada la mentalidad, la amabilidad y sobre todo humanidad del técnico de El Astillero. Estoy seguro que Mónica Marchante aún se emocionará cada vez que ve este reportaje... y seguro que vosotros también. ¡Que lo disfrutéis!

«..Ni ahora somos el Leverkusen ni antes éramos la última mierda que cagó Pilatos.»

Manolo Preciado

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