lunes, 25 de noviembre de 2013

La Perla sigue brillando.

'Cuando era pequeño, soñaba con ser futbolista'.
Así es. Tú también lo habrás soñado alguna vez, quizás. Y tenías tus futbolistas favoritos.
Normalmente, tal y como sigue siéndolo hoy día, pertenecían a grandes equipos como Real Madrid CF o FC Barcelona. Los Ronaldo Nazario, Ronaldinho... hoy Cristiano o Messi. Yo, como fiel colchonero que desde la cuna he sido, siempre he declinado por futbolistas de mi equipo como en su día lo fueron Fernando Torres o Sergio 'Kun' Agüero. Pero una vez fui cobrando conciencia sobre este deporte y todo lo que le rodeaba, y a la par que iba creciendo, me di cuenta de que había uno en especial, con el que siempre me identificaba muchísimo. Su nombre era Reyes.
Lo fichó el Atlético de Madrid en su día y desde entonces quizás sea para mí el futbolista al que más comprendía de todos... no sé cómo explicarlo. Digamos que si fallaba algún regate, pase, disparo... veía las situaciones que tenía y decía: 'Vaya, pues no lo ha hecho tan mal como parece.' Esa zurda color perla irregular que ha llegado a dar hasta Ligas... ha ido apagándose con el tiempo. O no.

Y es que precisamente hace una semana exacta pretendía para hoy preparar un artículo sobre el utrerano, en el que expusiera la situación deportiva por la que estaba atravesando el futbolista y sobre todo el futuro que le esperaba dada la lesión que sufrió a comienzos de temporada. Parece que el sentido del artículo finalmente es otro. Era un borrador cuyo título reza 'La Perla que ya no brilla' que felizmente he eliminado.



Ya sabemos todos que el Sevilla ha ido de menos a más esta temporada, y eso restaba el porcentaje de posibilidades de que José Antonio Reyes volviera a un once inicial al Ramón Sánchez Pizjuán, después de cómo se estaba compactando el conjunto de la Bombonera de Nervión tras cada partido en los que iban sumando. Pues bien, Reyes volvió a ser titular, justo en el momento en el que sevillismo menos lo esperaba, y de qué forma volvió. Fue el mejor del partido y le dio la victoria a su equipo frente a su eterno rival, el Real Betis Balompié (4-0).

Todos conocemos a Reyes, quizás sea irregular, su mayor defecto, pero tiene una gran virtud: Y es que es diferente. Lo reconoció en su día el entrenador que es como un padre para él, Joaquín Caparrós.

Si ayer, en la víspera del #derbisevillano, le preguntas a un sevillista cuál es la opinión que merece el que ha sido durante muchísimo tiempo santo y seña del club de Nervión, José Antonio Reyes, te respondería con inclinación despectiva: 'Ese está acabao'. Pero una vez terminado uno de los partidos más hermosos en este país, se volvió a ver que, a sus 30 años, aún podía hacer el fútbol que hacía hace tiempo. El utrerano que un día dejó su ciudad para emigrar a Londres. Volvió a ser el que era. Una zurda endiablada que encaraba y encaraba sin miedo a perder la pelota. Tras una lesión que le mantuvo fuera de los terrenos de juego y con una relación casi liquidada con su afición (también habían surgido efímeros rumores, que fueron totalmente desmentidos por él mismo, de la liga turca por atraerlo al Fenerbache), José Antonio volvió a hacer rugir al Ramón Sánchez Pizjuán. Y ya sabemos lo bien que se le dan a Reyes los derbis. Algunos le otorgan cum laudes, otros simplemente lo agradecen vitoreándolo a la hora de su sustitución, pero...
¿Qué hubiese pasado si hubiese jugado Reyes y hubiese tenido un mal partido? Mejor no saber la respuesta. ¿Y si se hubiese perdido? Imagínate que hubiese tenido ocasiones que hubiese desaprovechado y una afición que quizás no hubiera tenido ni un hálito de esperanza y hubiese increpado, siendo honestos, de forma hipócrita al que hoy es uno de los Reyes de Sevilla. Que su legado dure por mucho tiempo... pues esta Perla sigue brillando, y cuando quiere puede hacerlo más que nadie.

«..Las cosas de Reyes sólo se las veo hacer a Messi.»

Joaquín Caparros

No hay comentarios:

Publicar un comentario